viernes, 9 de diciembre de 2011

Luna.


Ya extrañada ese resplandor en mi ventana, no se por qué me aleje de ti, no se por qué te ignore de nuevo, como siempre lo hago, pero hay estás tú, siempre paciente esperando mi regreso.

Que es lo que tiene que me haces perderme en la inmensidad de tu grandeza, dando falsas ilusiones de poderte alcanzar; de nuevo te veo y mi alma se llena de gozo, ya olvidaba esa calidad sensación que me da siempre al verte, tan distante, pero tan cercana como si un soplar del viento te arrancará del cielo y te trajera a mi lado.

De nuevo una nube tras otras, pasan y siguen pasando, como si quisieran ocultar tu hermosura, aun que no las culpo, ya que yo también te quiero ocultar del mundo y tenerte solo para mí.
Esa sonrisa estúpida que me da al verte, es algo que no puedo evitar, esa felicidad tan grande que se produce de una forma tan pequeña.

Eres de esas pocas cosas que todavía no ha sido dañada por el hombre, eres la luz de mi vida, de esta vida, y seguro también lo serás de la otra, cuantas canciones te han escrito, cuantos han llorado en soledad buscando tu consuelo, cuantos te han prometido bajarte por conseguir amor; pero ante todo, cuantos te admiramos y encontramos en ti, fuerzas para seguir adelante.