viernes, 7 de octubre de 2011

Rechazo

No hay rechazo que mas duela que el de la persona amada,
ni peor golpe que el que da la vida,
ni herida mas honda y dolorosa que la de un corazón roto.

Tu rechazo fue tan punzante
como mil cuchillas posadas sobre mi piel desnuda,
el vació que se formó en mi pecho fue tan grande
que casi me absorbe por completo,
el peso de la tristeza casi no me deja levantarme por las mañanas
y solo me alienta el deseo de vivir y ser feliz aun que sea en soledad.

No se por que me ilusione contigo,
tal vez si no me diste ni un motivo para hacerlo,
pero lo hice, y ahora pago esta condena de amar sin ser amado,
que es entre los castigos del destino uno de los mas inhumanos.

El corazón lo tengo en pedazos,
no se cuantos se han caído, ni cuantos he recogido.

Poco a poco iré recogiendo los pedazos de mi corazón roto,
los pegaré de nuevo,
solo para esperar esa persona que si lo quiera,
ya que el corazón es el único órgano que aun estando roto
puede seguir funcionando.

Luis Miguel Alvis F.

domingo, 2 de octubre de 2011

Se Feliz.

Se feliz, eso fue lo que te dije mientras te marchabas de mi lado,
quizás para no volver.
Mi corazón lloraba de impotencia ante tu partida,
pero que podía hacer si ya todo esta hecho,
o más bien desecho.

Solo quiero que seas feliz, y si tu felicidad no esta a mi lado,
que mas obligación tengo, si no es otra que marcharme,
emprender mi huida de tu vida, de tu ser, de ti, de este amor;
de este amor que me mata lentamente y me dice que no te deje ir,
aun sabiendo que es lo mejor para ti.

Aun que de nada importa yo la que que pueda sentir,
si la decisión ya esta tomada y al parecer el adiós es definitivo.
Me pregunto que hacer con tanto amor,
pero esa respuesta solo me las dará el tiempo y el destino,
de igual manera ese es mi problema, no el tuyo,
tu solo ocúpate de ser feliz, por que lo mereces.

No quiero ser quien te impida florecer,
quien te impida sacar esa luz que llevas dentro.

Que si me amas, yo se que me amas,
pero el amor y la felicidad no siempre van de la mano,
y aveces para alcanzar una hay que dejar ir la otra.