que nadie siente,
que se pierde en la noche
y da tumbos con la existencia.
Las gotas de mi amor
se derraman sobre tu tejado
sin ningún otro destino
que morir en el suelo
y perderse en la corriente
que lo arrastrara hacia la nada.
que sintieras mi presencia en ti,
que te bañaras con mis gotas
y darte calor con mi frió existir.
Seguiré siendo ese sereno nocturno
que derrama gotas de amor,
esperaré impávido y frío
a que un día te des cuenta
de este sereno y salgas a su encuentro,
pero hoy solo me arropo
con el frío manto de la soledad.
Luis Miguel Alvis F.